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lunes, 27 de julio de 2015

OႱƎԳƧƎ




.ɘɈnɒϱiϱ oįɘqƨɘ nυ ɒ ɘɈnɘɿʇ ɒɿɘivυɈƨɘ iƨ omoɔ ˎƨɘvɘɿ lɒ oboɈ oɘv ƨɘnoiƨɒɔo nƎ
.ɒƨoɔ ɒɿɈo ɘɿɈƨɘυm ɘƨ oįɘqƨɘ lɘ nɘ ɘυpnυɒ ˎɒmɿoʇ ɒnυ ɘb ɿɒυɈɔɒ oɘɿɔ ƨɘnoiƨɒɔo nƎ
.ƨɒmɘb ƨol ɒ ɿɘbnɘɈnɘ ƨɒm ɒɈƨɘυɔ ɘm γ ˎɘmɿɘbnɘɈnɘ ɒɈƨɘυɔ ɘm ƨɘɔɘv A
ˎim ɒ ɘɈnɘɿɘʇib nɒɈ γ ɿɒlimiƨ nɒɈ ƨɘ lɒɈƨiɿɔ lɘ ƨɒɿɈ ɘɿdmoʜ lɘ ƨɘɔɘv A
.ƨollɘ ɘɿɈnɘ ɘvɘυm ɘƨ ɘυp oϱlɒ γɒʜ ˎnɘid ƨɒɿim iƨ oɿɘq ˎƨomim ƨol noƨ ƨoįo ƨυƨ
.olɘiʜ ƨɘ ƨɒɿɈo nɘ ˎoϱɘυʇ ƨɘ ƨɘnoiƨɒɔo nƎ
.bɒbiɿυɔƨo ƨɘɔɘv ɒ ˎzυl ƨɘ ƨɘɔɘv A
.ƨoɿɈo ɒ ɘlɿɒƨυɒɔ ɒbɘυq ɘυp ol ɒ ˎomƨim im ɒ ɿomɘT .ɿomɘɈ ƨɘ ƨɘnoiƨɒɔo ƨɒnυϱlA
.zɘv ɒl ɒ obɘim ɒb ɘm ɘυpnυɒ ˎobiɈɿɘvib ƨɘ γ ˎƨɘvɘɿ lɒ oboɈ oɘv ƨɘnoiƨɒɔo nƎ
.ɿɘɿɘυp niƨ ƨɒmɘb ƨol ɒ ɿiɿɘʜ obɘυq lɒυɔ lɘ nɘ onυ ˎOႱƎԳƧƎ nυ nɘ oboɈ ɿɘV

miércoles, 15 de octubre de 2014

Las Gloriosas Estrellas.



Cerca del norte, hacia las luces de invierno,
por las sendas desoladas de las montañas nevadas,
hacia los mares de cristal y las islas de diamante,
con el viento en popa y las alas de un águila gigante ondeando los cielos.

Hacia las estrellas plateadas y la luna dorada,
cuando el sol duerme bajo un manto de oscuridad y sus ojos dejan de brillar,
entre cometas de colores: azules y morados, verdes y plateados,
entre planetas lejanos y seres extraños,
vistiendo las prendas del infinito y coronado con metales, voy adornado,
hacia un lugar en la distancia, hacia una tierra nueva, 
mi sueño de la infancia.

Sobre un águila blanca, con plumas tan grandes como espadas,
con dos estrellas a mi lado, que me cuentan secretos reservados,
historias y leyendas, cuentos y canciones,
vidas gloriosas de caballeros dorados y amores que han dejado rotos algunos corazones,
entre nubes cósmicas y polvo de estrellas,
entre aerolitos y meteoritos,
fuego azul y cristales rojos,
soles morados y algunos bronceados,
voy volando, voy volando.

Voy hacia mi vida eterna, con las estrellas,
voy hacia el infinito, acompañado voy con ellas,
para atrapar y coleccionar, a mis diamantes, las eternas.

Las gloriosas estrellas.

domingo, 5 de octubre de 2014

Pienso.



Especialmente hoy, me siento hueco. Como un coco vacío.

Lleno solamente de aire. Sin sangre. Sin huesos. Sin órganos. Sin carne.

Sin NADA.

Solo pienso y pienso y pienso y pienso y pienso y pienso y pienso y no dejo de pensar.
No se precisamente que pienso. No se precisamente que estoy escribiendo. No se precisamente que estoy haciendo. No se nada de nada para este momento. Pero si se que es lo que siento, y lo que siento es una inmensa sensación de una gran NADA. 

Un infinito vacío.

Podría correr una maratón y aun así me sentiría como cuando comencé. Podría no dormir mil años y me seguiría sintiendo alerta. O podría dormir esos mil años y me sentiría igualmente cansado. Como en un constante estado de lividez interminable. Acosado por el acecho de lo que desconozco.

Mi mente esta trabajando demasiado ahora. Piensa cosas que no deseo y hace cosas que tampoco espero. Me tiene en un extraño estado automático. Soy como un autómata que solo se mueve bajo la inercia del impulso mecánico de los engranes. 

No piensa. No siente. No sabe. 

Solo actúa. Actúa porque así fue creado.

Y en este momento, yo soy un autómata.

Un autómata  que solo actúa bajo el impulso abrumador de su cabeza.

miércoles, 20 de agosto de 2014

Siento...


Siento un hueco dónde debería haber algo que lo llene.
Siento ganas de gritar, pero prefiero callarme.
Siento angustia y ansiedad, pero prefiero calmar.
Siento ganas de llorar y no parar, pero mis ojos se cierran.
Siento al universo entero rodearme y a su manto helado acurrucarme,
y siento las gélidas manos de la depresión arrastrarme.
Siento toneladas de ... algo, algo que me esta matando.
Pero a pesar de que estoy muriendo con cada segundo que está pasando,
prefiero seguir así, por que si vuelvo mis ojos hacía atrás y veo la realidad,
se que moriré en el acto.

viernes, 11 de julio de 2014

Maybe I am Mad.



"puıɯ ʎɯ uı ssǝupɐɯ ǝɥʇ puɐʇsɹǝpun oʇ ʎɹʇ"
-ǝɯ ɥʇıʍ pɐɯ ʇǝƃ llıʍ noʎ ǝqʎɐɯ-

"Am I mad?"

That's the question what I make me all the time.

"Am I right?"

Because if they all say that my mind is damaged, 
Why do I feel this way it should have to be?
Not damage, not broken:
just full of madness.

When I see the stars in the dark sky,
and when the moon shine alone in the night,
the shadows tell me: come to us, we can fly in dark worlds,
but well, I don't trust them
and then they laugh of me with her guttural voices.
They scream my name in the nothing and then...
Only silence cover my body.
A silence with a thousand souls dancing in it.

"Am I dreaming?"

Can this be true?
Dream with the demons that live INSIDE you?
The fears, the lies, the evil...
Dream with the tears of times ago, the daggers that cut the chest,
the arms and the heart?
A mountain of fire burning all.
Shine in the high highs,
spits fire and a thousand diamonds flying from one side to another.

The exploding in my head...

"Am I weak?"

Weakness is a talent.
People say: you've to be STRONG.
WEAKNESS is for cowards.
And the cowards are the bastards of the society,
because nobody wants to recognise them.
But I think weakness is something more that just a debility:
I think weakness is the strong of the weak
In my own weakness, I am the stronger and the strongest
can't hurt me.

"Am I weird?"

Yes, I think I'm weird.
I'm an adult, but I act like a child.
I'm a worker, but I feel my work is like a game.
I play with my job and my job is my toy.
I can talk about dragons and wizards for hours,
I can talk about a Capitol and a Mockingjay,
I can talk about fairies and princess,
and wolfs and white walkers.
I can wear black for the rest of my life,
o maybe use the colors of the mist.
I can talk in Elvish language or in Dothraki too.
I can use spells and cooking potions.
I don't combing my hair most all the time and sometimes i do.
I can be quiet or noisy.
Calm or hyperactive.
A pacific lake or an tormentous sea.

"Am I Mad?"

I think I am Mad.
And I like that, because of my life were simple
and the madness will disappear of her,
Maybe I will transform me in a grey lump,
and the grey lumps are the worst people in the world.

So, in this time, yeah...
Maybe I am Mad.

miércoles, 9 de julio de 2014

There is a battle.


There is a battle inside my head.
There is a land, cover of bones and ashes,
they paint everything in white and grey from east to west
and rivers of tears and lakes of blood, cover all in the valleys.

There is a mountain with fire and ice.
There are dragons who want to eat it all.
And warriors who fight in a eternal war.
Knight who try to kill the demons,
but they are burned by the flames of a thousand winged hell.

There, in the black sky, an angel fly
and the demons around him shine with a dark light.

The deads fight with the mortals,
in the land of the war, the souls rise to the heaven or fall in to the hell,
and my fears try to keep me on the floor.

Broken.
A thousand of pieces of me are in the dirty floor.
I'm trying to get up, trying to keep me strong.
My deep universe, crash with the walls of the infinite.
The dark bottom of the nothing follow my steps.
The monsters of the night come to torture me,
and a several times, they win in the fight.

I'm tired.

I don't want to fight anymore.
I want to keep dreaming that the stars take me to their worlds,
and the lands beyond, in the limit of understanding galaxies,
I want to stay in bed, watching and listening.
Trying to dissolve my body into the nothing
and take part into the universe,
and transform me in a comet.

But that is just a dream, because the war is never end.
The guns and the bombs exploded in my mind,
and the granates make me bleeding inside.

There is a battle in my mind,
demons and angels forever will fight,
for save me or lose me.

There is a battle from the inside,
and the war on my madness,
maybe never have an end,
and if something I know
is that they never will leave me forget.

There is a battle,
a battle in my head.

miércoles, 16 de abril de 2014

Al otro lado.


Dos lados. Dos caras.

De un lado soy el benévolo, el pacifico y amoroso.
Del otro soy el desastre. Una tormenta, torbellinos de desolación.
De un lado hay alegría y una música vivas y jubilosa.
Del otro hay silencio. Es como estar en medio del desierto.
De un lado esta mi cara mundana. La que todos ven.
Del otro, no tengo solo una cara.
De un lado puedo ser sereno y amable.
Del otro, puedo ser un monstruo.
A veces temo a mis dos lados,
pues uno es el que domina, siempre domina, 
pero el otro, el menos conocido...
aguarda.
Aguarda paciente y temo que un día salga.

Al otro lado del espejo de mi alma,
temo que mis otras caras se revelen.

¿A qué le vale este cuerpo?



¿A qué le vale todo esto?
No eres del tipo especial.
Tus notas son mediocres y tu voz un desastre.
¿A qué le vale este presente?
Sientes ser el dueño del mundo, cuando solo eres dueño de tu mente.
¿A qué le vale esta vida?
Vida, la que llevas en tu espalda,
te encorva, te hace ver viejo...
¿A qué le valen tus sentimientos?
De todas formas, sientas o no, el mundo seguirá.
Tal vez contigo o tal vez sin ti.
El amor, el odio, la envidia, la alegría... la duda,
todo eso seguirá.
¿A qué le vale este cuerpo?
Es imperfecto, es tedioso.
Este cuerpo se enferma, esta mente divaga.
Estos ojos se cansan y su lengua se reseca.
Siempre tiene hambre, nunca se sacia.
Siempre tiene sed, y el agua es escasa.
Siempre va a querer más, más más más más...

¿A que le vale todo esto?
Solo hablo por hablar, para desahogarme,
para tratar de no perderme en mi propia locura...

¿A qué le vale...?

Tal vez el valor real, permanezca oculto en su interior,
no en su cuerpo, si no en su corazón,
no en el de carne, sino en el del alma.

Sácalo.


Grita, no lo guardes.
Llora, no lo reprimas.
Habla, no te calles.
Siente, no te niegues.
Observa, no cierres tus ojos,
Respira, deja fluir tu aliento.
Toca, no esposes a tus manos.
Imagina, deja de bloquear tu mente.
Sácalo, déjalo fluir,
deja que las emociones emanen de tu cuerpo como mariposas,
deja que tu cuerpo se desvanezca en un mar de rosas,
deja de reprimirte,
deja de excluirte,
deja que tus alas te lleven a volar,
deja que cataratas salgan de tus ojos al llorar.

Sácalo, no lo guardes.

miércoles, 9 de abril de 2014

Mi reino.



Me abraza una atmósfera de frío y el aire es pesado
hay copos de  nieve cayendo de un cielo nublado
mis pies duelen, se rompen con cada paso,
mi lengua esta  pegada a mi paladar.
No puedo hablar.
Estoy en un reino, un reino particularmente diferente a los demás.
Este reino es mío y nadie me lo puede quitar,
en el suelo quedarme por muchas eras.
Aveces olvido que solo debo visitarlo de cuando en cuando,
pero sus castillos son tan tentadores... me hacen recaer y regresar a el.
El reino no tiene jardines ni bellos salones,
el reino no cuenta con cientos de balcones,
en él no hay muchos poetas y tampoco abundan las princesas,
tampoco hay una reina. 
El reino tiene un nombre y es muy conocido.
A veces lo comparto, a veces lo reservo para mi.
El reino se llama soledad y de el yo soy el rey.

lunes, 7 de abril de 2014

Esa sensación.



¿Cuál es la razón de la existencia?
¿Hay acaso un abismo profundo al final del horizonte
dónde llegan a resguardarse todos nuestros miedos
y a esconderse nuestros temores?
¿De dónde viene la verdad de la vida?
Me he preguntado eso miles de veces.
Hay un caos frente a mis ojos cada vez que llega la noche:
un mar de fuego me invade y me quema y cientos de gaviotas
hechas carbón vuelan sobre mi; tratan de sacarme los ojos.
La obscuridad me cubre al regresar a la realidad,
no hay luz.
¿De dónde viene esa sensación de estar solo?
Agonía que me rodea como hielo y me congela la sangre,
hay viento que revuelve mi cabello rizado,
hace un nido en mi cabeza y me deja sin aliento.
Las gaviotas quemadas vienen a anidar en él.
Me asustan, me siento indefenso, cohibido... con miedo.
Con miedo, hasta que llega ella:
Soledad, amiga mía, incondicional compañera.
Me abrazas con tus manos heladas,
dos brazos blancos que me acurrucan como a un bebé
para luego despertar y sentirme agobiado.
¿Dónde están las promesas que me hiciste?
¿A dónde fueron aquellos ángeles que me cuidaban?
Soledad, me siento acompañado por ti...
Me siento solo...
Aún sigo buscando el por qué de esa sensación..

☽ ☙ ☍ ❧ ☾

viernes, 28 de marzo de 2014

Te añoro.



Repugnante sentimiento: el desear algo.


¿Por qué diablos no simplemente te puedo dejar de pensar?

Las promesas son como diálogos huecos en mi mente.
Me dicen las voces en mi cabeza: es mentira, nunca lo hará. 
Pero a la vez, mi corazón grita: ten fe.

Te llamo: no contestas.
Te envío textos: no respondes.
Te busco: desapareces.
Te espero: nunca llegas.

Añoranza: Nostalgia o sentimiento de pena que produce la ausencia, privación o pérdida de una persona o cosa muy querida.

Añoro tenerte de vuelta.

Espero en las costas del universo, 
bajo la brisa de las estrellas.
Veo el horizonte galáctico cada vez que los ciclos terminan,
y cada vez que los ciclos vuelven a iniciar.

Te espero, con aquella caña de pescar
que prometiste usar un día conmigo.
Una caña de pescar, para capturar cometas.

Nostalgia... me haces sentir eso cuando te recuerdo.
Tu ausencia me hace sentir pena, un dolor mudo y profundo.

Esperé dos lunas a tu llamado,
a que tu barco arribara, pero no llego.

Sigues navegando en la lejanía.
Ojalá un día regreses...

Miedo.



La noche era densa. Estaba en una fiesta.

Me llamo Ana. Ana ______. ...

Recuerdo pocas cosas de aquella noche:
- vasos rojos.
- cerveza.
- A Dannielle.
- chicos.
- chicas.
- chicas sexys.
- chicos guapos (demasiado guapos para ser reales).
- autos deportivos.
- mas cerveza.
- Isabelle.
- la luna.
- colonia de hombre.
- a mi llorando.
- a mi gritando en silencio.
- a mi tratando de huir.
- a mi intentado escapar de sus brazos, de su peso, de sus labios...
- la policía.
- un Monstruo.

La noche comenzó con una mentira. Dannielle y yo eramos mejores amigas y esa noche, yo -supuestamente- iba a pasar una pijamada en casa de Dannielle. Todo iba a ser perfecto por que, Dannielle nunca me haría daño y por que era mi primera fiesta en toda mi vida. Por fin iba  saber lo que era divertirse con los chicos grandes del colegio. Tal vez me besaran por primera vez. Tal vez me sentiría querida y amada por alguien. Tal vez....

Llegamos a casa de Dannielle. Su hermana, Isabelle nos esperaba en la sala de estar. Isabelle, al igual que su hermana menor, era hermosa. Ambas eran rubias, pero no de un rubio cobrizo ni mucho menos amarillo mostaza. No. Ellas eran de cabellos tan claros y brillantes como el oro fino: casi plateado. Isabelle llevaba puestos un entallado vestido azul y el cabello recogido en una coleta de lado. La hacia ver más bella de lo que era. Yo parecía un cero a la izquierda a su lado: jeans, sudadera con un estampado feo, una playera que decía "rock it, baby", tennis y el cabello suelto y despeinado. Si no fuera por que Dannielle se preocupo un poco en mi rostro y me pinto con algo de delineador y sombras los ojos, ¡ah! y me puso un brillo labial color rosa muy coqueto, parecería un niño con cabello muy largo y rasgos muy finos. Pero al fin y al cabo, un varón. No había casi nada femenino en mi, ni siquiera mis pechos habían comenzado a formar esas curvas tan bellas en las chicas mayores. Parecía una tabla a su lado. 

Mientras, Dannielle me hacia algo de compañía: ella llevaba igual jeans, pero a diferencia mía, su blusa era mas bonita, no llevaba una playera y mucho menos una sudadera vieja. Llevaba una chaqueta de denim y botas con peluches. El cabello arreglado con una trenza que lo sostenía arriba y suelto abajo. Sus deslumbrantes ojos verdes la hacían parecer una fiera felina sonriente.

Isabelle dijo algo cuando llegamos.

Isabelle: Hubieras obligado a tu amiga que se pusiera algo más decente, Danny. Se ve fatal con esa ropa... pero bueno, no hay tiempo. ¿Están listas? Bien, dejen que me retoque el maquillaje un minuto y nos vamos. Voy por mi bolso.

Tardó mas de un minuto, pero no se prolongo tanto como un cuarto de hora. Cuando regreso, con un bolso pequeño, pero igual llamativo y muy bonito en el brazo, sonrió -me miró con asco- y abrió la puerta. Salió y nos subimos al VW Beetle convertible color amarillo de Isabelle. El viaje hacia la finca donde la fiesta se celebraba -a unas seis millas de la casa de Dannielle- comenzó.

Tardamos aproximadamente unos diez minutos en llegar.

La entrada a la finca era espectacular. Había un gran arco hecho de madera de roble rustico y al menos unas diez astas de algún tipo de venado o alce que la adornaban. En la cima, al centro, decía: Finca Cleyton's.

Cleyton era el padre de uno de los chicos mas populares de mi secundaria, la secundaria Skylight. El señor Cleyton era el presidente del consejo de padres de la secundaria y una de las personas -junto con su familia- más ricas del pueblo y de varios kilómetros a la redonda. Todo el mundo escuchaba al señor Cleyton -algo-.

Al llegar, Isabelle estacionó el Beetle cerca de la entrada de la enorme cabaña que predominaba la zona despejada de la finca. Detrás había un gran lago y el bosque y las montañas se dibujaban oscuras y misteriosas en el fondo. Dannielle salió del auto junto con su hermana y yo las seguí. Me sentía insegura y algo asustada. Era mi primera fiesta y había mentido a mis padres de a dónde iba a ir realmente. No debería estar aquí.

Dannielle me tomó del brazo y me arrastro hasta llegar al gran patio que había atrás. Pasamos en medio de un mar de adolescentes frenéticos y extasiados por alcohol, cerveza y no dudaría que hasta drogas. Algunos fumaban algo que no era cigarro en una esquina, lo sostenían con la punta de los dedos e inhalaban con fuerza cuando ponían aquella cosa humeante en sus bocas. Logré ver al menos a dos de aquellos chicos en un sillón cercano. Tenían los ojos muy rojos, como si hubieran estado llorando, pero sus rostros demostraban otra cosa: risa. Estaban felices y reían como idiotas.

Al llegar al patio trasero vimos a mas chicos y chicas con vasos rojos y botellas de cerveza en las manos. En algunos lugares menos luminosos se veían parejas muy entradas en lo suyo. Yo era un bicho raro en medio de un enjambre de dioses griegos.

Dannielle llegó con un par de botellas color ámbar en las manos. No logré identificar la marca -¡ha! como si yo supiera de esas cosas- y me la ofreció.

Dannielle: Toma Ann. Bebe. Es cerveza, te va a gustar.

Lo dude por un momento y ella vio la duda en mis rostro.

Dannielle: ¡Ash! No te morirás por beber Ana, además ¿para qué viniste a una fiesta si no te diviertes? Es solo una cerveza... tus no padres no se enterarán.

No se en qué momento sus palabras endulzaron mi razonamiento y me convencieron, pero accedí y bebí la cerveza. Fue así como comenzó todo. Primero fue una, luego dos, luego cuatro y seis y diez y ya no e cuantas más me bebí. Estaba demasiado ebria como para saber si en realidad me bebí diez o solo me bebí tres.

Perdí de vista a Dannielle, a Isabelle y a todos. La noche me observaba y en el cielo, la luna menguante me sonreía como si fuera a decirme algo en tono amable. Vi pasar una estrella fugaz y creo que también vi un meteorito caer cerca de la montaba mas enana en el fondo detrás del bosque. O tal vez fue un platillo volador que cayó del cielo. Seguramente los aliens vinieron a celebrar el libertinaje junto con nosotros.

Estaba tan ensimismada, que no me di cuenta cuando este chico sexy y radiante y guapo se acercó hasta mi y me toco la mejilla. Creo que yo estaba llorando.

Chico sexy: Hola, pequeño misterio.
Yo: 
Chico sexy: Ese rostro bello no debería ser taladrado por las lagrimas. Deberías ser besadas tus mejillas.

Y sin más, acercó sus labios a mi rostro y me beso la mejilla. Me asusté. Salté por la conmoción del momento. Hasta ese momento, los únicos hombres que me había besado las mejillas eran mi padre, mi abuelo y el tío Ben. Este chico sexy se dio cuenta de mi reacción y sonrió al ver mi inocencia escapar de mis ojos.

Chico sexy: Tranquila, tranquila. No quería asustarte. Solo quería aliviar tu dolor.
Yo:
Chico sexy: Y por fin, ¿cómo te llamas? ¿No me piensas decir? Esta bien, entonces tendré que ponerte un nombre. Te llamaré... Ninfa. Si, como las hadas griegas o algo así, te llamaras Ninfa hasta no saber tu verdadero nombre. Oye Ninfa, ¿quieres ir a otra parte? Este lugar tiene muchos humanos vomitando por todas partes.

Estaba emocionada. Estaba en una fiesta, mi primer fiesta. Había bebido por primera vez, veía cosas que los demás no y ahora, había un chico sorprendentemente sexy y guapo frente a mi y me preguntaba si quería acompañarlo a otra parte. Tal vez no sería tan malo, tal vez solo quiera platicar... tal vez me bese en los labios y me sienta amada por alguien. Tal vez, el sería mi novio al final de la noche... tal... vez...

Solo sentí como me tomaba de la mano y me hacia caminar tras de si. Era muy guapo de verdad. A pesar de que no me sentía muy bien y que, seguramente estaba completamente borracha, podía ver lo guapo que era: alto, de cabello castaño y ondulado, de piel dorada, no morena, si no bronceada, musculoso. Con brazos fuertes y torneados. Ojos azules. Sonrisa de ensueño y mentón fuerte. Cejas pobladas y pestañas largas. ¡DIOS! Era demasiado guapo, incluso mas bellos que cualquier chico o chica que conociera. Su belleza superaba la de Isabelle y Dannielle y todas las chicas bellas y los chicos guapos de la secundaria Skylight juntos. Y estaba yo, un manojo de trapos deslavados y cabellos despeinado corriendo a su lado hacia el secreto del bosque.

Llegamos a una parte donde los arbustos nos ocultaban del resto. Me tomó del rostro y me miro. Su mirada era tierna. 

Chico sexy: eres hermosa, no deberías llorar.
Yo: 
Chico sexy: te besaré, Ninfa.
Yo: 

Suspiré cuando me dijo eso y sin aviso previo pegó sus labios a los míos. Casi me desmayo con ese beso. Era mi primer beso y lo estaba recibiendo del chico mas guapo y sexy que jamás hubiera conocido. Me pegó a su cuerpo. Yo solté la botella de cerveza que llevaba en la mano. Inhalé su aliento, sentí sus músculos en mi cuerpo: fuertes, firmes, torneados y macizos. Me abrazó, pasó su mano por la espalda... me sentía maravillosa y deseada en ese momento. Sus manos fueron bajando: mis omóplatos, la curva de mi espalda, mis caderas, mis nalgas... y fue en ese punto donde las cosas no me comenzaron a parecer. 

Traté de quitar sus manos de mis nalgas, pero el se negaba. Intenté separar mis labios de los suyos, pero el no me dejaba. Trate de alejarlo de mi, pero el era mas fuerte. Me apretaba las nalgas como si fueran cojines o como le hacen las personas estresadas a esas pelotitas de esponja con las que calman sus ansias. Traté de gritar, pero el no dejaba de besarme. Ahora, sus besos eran mas un tortura que un placer. De alguna forma, la cual no supe como, el me recostó en la tierra fresca del bosque. Arriba las estrellas nos miraban. La luna estaba oculta tras las copas y su luz no llegaba hasta mi. Grité, pero mi grito fue más bien un susurro débil y sin sentido.

Intenté decirle algo, pero mi voz era un balbuceo de palabras que no significaban nada. El chico sexy sonreía, pero su sonrisa no era amable. Era enferma.

Sentí mis jeans bajarse. No tenía mas fuerza para luchar contra él. Luego sentí mi chamarra abrirse y mi playera alzarse. Mi ropa interior ya no estaba en su lugar. Luego sentí de nuevo su cuerpo, musculoso y pesado, sobre mi. Este chico pesaba como cinco toneladas y no podía quitármelo de encima. Luego algo dentro de mi cuerpo, algo que no pertenecía a mi. Luego calor. Luego dolor. Luego, él tapando mi boca con su mano. Luego nada. Nadanadanadanadanada. Luego obscuridad. Luego me sentí ligera. Luego escuché su respiración, entrecortada. Sus ojos azules brillaban en la obscuridad del bosque: era un Monstruo. Luego él de pie, subiendo la cremallera de su pantalón. Luego, nada....

Cuando desperté, estaba en la sala de la cabaña de la finca de Cleuyton, con el teléfono en mano. No había dormido. Tenía el cabello lleno de ramitos y hojas secas y tierra húmeda  fresca. Me ardían los ojos, como si hubiera estado llorando. En el teléfono sonaba un tono de espera. No sabía que hacía con el teléfono en mano, hasta que del otro lado escuché una voz... una voz femenina.

Voz femenina: Emergencias, ¿en qué le puedo ayudar?
Yo:
Voz femenina: Esta bien cariño, no te preocupes, ya tengo tu ubicación. ¿Te hicieron algo? ¿Estas herida? Ya va una unidad hasta donde te encuentras.

Escuchaba la voz femenina que me hablaba al otro lado del teléfono, cuando sentí un fuerte tirón en el brazo y el teléfono me fue arrebatado. Era Isabelle y estaba furiosa.

Isabelle: ¡TODOS FUERA! La policía viene en camino.

Dannielle estaba con ella y me veía con odio.

Dannielle: ¿ACASO ERES ESTÚPIDA ANA?

Luego, sentí como una mano me golpeaba la mejilla y caía sin control.

jueves, 27 de marzo de 2014

Sueño.



Hoy tuve un sueño: soñé con el fin del mundo. Habían seres de otros planetas, tal vez de otras dimensiones. Habían seres mágicos y buenos y un caos inmenso que iba destruyendo todo a su paso. 

Igual soñé con mi Dios.

Soñé que me arrancaba de este cuerpo imperfecto y débil, lleno de rocas y piedras que me hacen rodar y rodar hacia una cuesta infinita.

Hoy soñé con mi derrota, con mi destino dual: la luz y la soledad. La oscuridad.

Hoy soñé con mi compañero el navegante: estaba acurrucado en un barco, lleno de agua sucia y con miedo. Un miedo inminente que opacaba su mirada. Un miedo que lo hacia ver muerto. Un miedo frío y cegador. Tal vez no era su miedo el que veía en sus ojos, tal vez era mi miedo. Mi temor a perderle... a perder todo. A perderme a mi mismo en el fin de toda vida en este mundo.

Hoy soñé con un cielo nuevo, una tierra nueva y una vida nueva. Una vida eterna, llena de felicidad. Pero no recuerdo si yo estaba en ella. No recuerdo si yo vivía en ese nuevo mundo.

Recuerdo a mis padres en él, a mis hermanos, y los padres y hermanos del navegante. Lo recuerdo a él. Me miraba, más no recuerdo su mirada. No recuerdo que me decía con ella. No recuerdo si me miraba con felicidad o con tristeza. Con miedo o con valentía. Solo lo recuerdo: de pie, de blanco y sonriendo.

El agua estaba turbia y fría y habían cosas que surcaban debajo. El cielo era gris. Ya no entendí si estaba en el paraíso o me había quedado en el infierno. Sentí miedo. Unos seres se burlaban...

Y desperté.