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jueves, 27 de agosto de 2015
Palabras para ella.
Caminas sobre nieve ligera, a veces te envuelves en fuego
te abrazas envuelta en brazas, calientas tu cuerpo en una hoguera
Misterio que me invade, eres un enigma agradable
con tu perfume de lirios salvajes
fragancia que me envuelve, me atrapa y me mata
¿De dónde vienes, dama de misterio?
¿Eres acaso de otro planeta, de otra galaxia?
¿O es que acaso solamente fuiste creada diferente, única?
No lo se y no me interesa saberlo,
no me importa poder no entenderlo
Eres verano e invierno, primavera que se aferra al helado panorama
a la fría tempestad de antaño
a los arboles congelados, al enmarañado desastre castaño
Vuelas en una nube gris, te acompañan Huguin y su lado Munin
despiertas en la noche una dulce melodía,
canto de hadas, sueño de dioses
Luna de invierno, Estrella de la mañana
Amo la forma descontrolada en que me enamoras
la demente manera en que me añoras
El deseo de tu piel y de tu aliento
la necesidad de tenerte a mi lado
Sueño con un campo de rosas azules
Mariposas revoloteando, Morpho salvaje
indomable y hermosa
Te amo, mujer de los misterios
te amo, señora de los secretos
te amo, amiga mía
Que la noche sea nuestra cómplice
en este, nuestro juego de madrugada.
domingo, 31 de mayo de 2015
Este tiempo.
Esta noche el cielo estrellado, me recordó a tu amor.
Cuando caminaba sobre nieve de invierno, mientras las estrellas brillaban.
Y el ángel que estaba sentado bajo el árbol, me dijo que ahí te encontraría.
Frente a la luz de un faro, cubierta de la misteriosa noche.
Y he estado viendo la vida pasar desde las lineas de luz en el cielo,
Esperando, soñando con que estamos viajando al más allá.
Destapando la ceguera que me pueda dominar,
Y me maravillo en saber que pueda pasar si dejo todo eso atrás,
Con el viento golpeando mi espalda,
Para poder mantenerte viva en mi memoria,
Este tiempo.
Las luces neón en lo alto, tu mano tocando mi rostro.
Hoy me siento explotar, mi cuerpo entero volar.
Me abrazas y yo te cubro con mi manto,
y las estrellas nos iluminan con su luz.
El cometa azul nos envuelve con su hielo,
y somos dos criaturas de luz y resplandor,
de frío y calor.
Dos seres que se aman, que se quieren.
Y en los altos montes del universo, donde gobiernan las almas estelares,
los viajeros del espacio, a donde pertenecemos tu y yo,
puedo fusionarme en tu alma, crear una supernova de pasión,
y ser uno en ti. Mi amada, mi estrella.
Mi Zvezda.
Podemos ser uno los dos, ahora.
En este tiempo.
Jägare Stjärnor.
lunes, 4 de mayo de 2015
Éxtasis.
Siento la adrenalina correr por mi venas.
Hay sombras en las paredes.
Veo la luz un poco más brillante,
hay sombras en ella.
¿Soñé con algo sobrenatural?
¿Estaba en medio del trance del éxtasis?
Tuve una visión.
Veía fuego caer del cielo
y a ti hablar en una voz que no era tuya.
Miedo.
¿Acaso vimos con un tercer ojo?
Tuve miedo, uno nuevo.
Un miedo desconocido.
Volamos, corrimos, saltamos y trotamos.
Recorrimos la Vía Láctea de punta a punta,
estuvimos unidos por un momento.
Uno solo.
Camine entre nubes.
Soñé con dioses y estrellas.
Respire fuego y exhalé azufre.
Me fundí en las telas del destino
y saboreé los frutos de la pasión.
Éxtasis,
me llevas a los confines del universo.
miércoles, 15 de octubre de 2014
Las Gloriosas Estrellas.
Cerca del norte, hacia las luces de invierno,
por las sendas desoladas de las montañas nevadas,
hacia los mares de cristal y las islas de diamante,
con el viento en popa y las alas de un águila gigante ondeando los cielos.
Hacia las estrellas plateadas y la luna dorada,
cuando el sol duerme bajo un manto de oscuridad y sus ojos dejan de brillar,
entre cometas de colores: azules y morados, verdes y plateados,
entre planetas lejanos y seres extraños,
vistiendo las prendas del infinito y coronado con metales, voy adornado,
hacia un lugar en la distancia, hacia una tierra nueva,
mi sueño de la infancia.
Sobre un águila blanca, con plumas tan grandes como espadas,
con dos estrellas a mi lado, que me cuentan secretos reservados,
historias y leyendas, cuentos y canciones,
vidas gloriosas de caballeros dorados y amores que han dejado rotos algunos corazones,
entre nubes cósmicas y polvo de estrellas,
entre aerolitos y meteoritos,
fuego azul y cristales rojos,
soles morados y algunos bronceados,
voy volando, voy volando.
Voy hacia mi vida eterna, con las estrellas,
voy hacia el infinito, acompañado voy con ellas,
para atrapar y coleccionar, a mis diamantes, las eternas.
Las gloriosas estrellas.
domingo, 5 de octubre de 2014
Pienso.
Especialmente hoy, me siento hueco. Como un coco vacío.
Lleno solamente de aire. Sin sangre. Sin huesos. Sin órganos. Sin carne.
Sin NADA.
Solo pienso y pienso y pienso y pienso y pienso y pienso y pienso y no dejo de pensar.
No se precisamente que pienso. No se precisamente que estoy escribiendo. No se precisamente que estoy haciendo. No se nada de nada para este momento. Pero si se que es lo que siento, y lo que siento es una inmensa sensación de una gran NADA.
Un infinito vacío.
Podría correr una maratón y aun así me sentiría como cuando comencé. Podría no dormir mil años y me seguiría sintiendo alerta. O podría dormir esos mil años y me sentiría igualmente cansado. Como en un constante estado de lividez interminable. Acosado por el acecho de lo que desconozco.
Mi mente esta trabajando demasiado ahora. Piensa cosas que no deseo y hace cosas que tampoco espero. Me tiene en un extraño estado automático. Soy como un autómata que solo se mueve bajo la inercia del impulso mecánico de los engranes.
No piensa. No siente. No sabe.
Solo actúa. Actúa porque así fue creado.
Y en este momento, yo soy un autómata.
Un autómata que solo actúa bajo el impulso abrumador de su cabeza.
jueves, 25 de septiembre de 2014
Dark on Me.
There's no hate.
There's no love.
only dark skies that hang above.
I call your name, as I walk alone.
Send the signal to guide me home...
Light of night up, your my dark star,
and you're falling away...
But I found in you, what was lost in me,
in a world so cold and empty.
I could lie awake just to wacth you breath,
in the dead of night, you went dark on me.
You're the cause.
The antidote.
The sinking ship there I could not let go.
You led my way, then disappeared...
How could you just walk away and leave me here?
Light in the night up, your my dark star,
and now you're falling away...
But I found in you what was lost in me,
in a world so cold and empty.
I could lie awake just to watch you breath,
in the dead of night, you went dark on me.
Blinded I can't do this on my own.
Youre are all I've got to guide me home...
I could lie awake just to watch you breath,
in the dead of night, you went dark on me...
The Dark on me.
The Dark on me.
The Dark on me.
Dark... on... me...
I could lie awake...
Just to watch you breath...
But in the dead of night, you went dark on me.
*Perfomed by Starset.
miércoles, 24 de septiembre de 2014
Salvador.
En las sombras, camino ciego y sin sendero. Estoy perdido y busco algo que me pueda guiar. Hay sombras y cosas blancas que corren de un lado a otro y un bosque de árboles inmensos como edificios y en sus copas hay fuego y todo a mi alrededor de quema como sí estuviera en un infierno del cual no hubiera salida. Y al caer desfallecido sobre mis rodillas y tapar mi rostro con mis manos llenas de cenizas, veo a través de mis dedos una luz filtrarse y pienso que es el fuego que ya me abraza y me comienza a quemar, e incluso grito y me da miedo morir en medio de este páramo abandonado del universo. Pero al destapar mis ojos y ver lo que brilla, me doy cuenta de que es tu mano de luz que me sostiene y me dice: levántate. Y veo tu rostro brillante y tus manos sangrientas y tu sonrisa que me ilumina, y mi miedo se disipa como humo en el aire y me siento seguro. Me pongo de pie y siento tu amor penetrar las fibras más delicadas y las ásperas de mi ser y de mi alma, y entonces puedo ser libre. Y puedo correr y romper las barreras de la cárcel que me mantiene cautivo en este mundo de dolor. Y puedo gritar que te amo y el viento y la tierra, el agua y el fuego me absorben en un respiro, y en un abrir y un cerrar de ojos soy un alma nueva. Soy un ser nuevo y vuelo a través del espacio y entre los miles de cientos de millones de galaxias.
Y sólo entonces, después de superar mi mortalidad terrenal, soy libre y soy nuevo en ti.
Mi Salvador.
jueves, 4 de septiembre de 2014
Cuando te sobren ganas.
Cuando te sobre tiempo, puedes hablarme.
Cuando te sobre conciencia, puedes pensarme.
Cuando te sobre memoria, podrás recordarme.
Cuando te sobren momentos, podrás dedicarlos.
Cuando te sobren amigos, tal vez puedas incluirme.
Cuando te sobren palabras, podré escucharlas.
Cuando te sobren metas, me las comentas.
Y tal vez, cuando te sobren ganas, podremos vernos.
martes, 2 de septiembre de 2014
Tal vez.
Tal vez he pasado de un estatus a otro.
Tal vez has encontrado mejores personas, yo reconozco, no soy alguien excepcional y menos bueno.
Tal vez sólo me imagino la cosas.
Tal vez soy una influencia negativa.
Tal vez las cosas no son como yo quise pensar que serían.
Tal vez tu has crecido y yo me he resagado.
Tal vez es mi mente.
Tal vez son mis mañas.
Tal vez es mi realidad.
Tal vez te diste cuenta de quien y de como soy.
Tal vez ya lo sabias.
Tal vez este diciendo esto para darme un sentido de las cosas.
Tal vez nunca lo leerás.
Tal vez me estoy ahogando yo sólo en un vaso de agua.
Tal vez me sienta mejor después de escribir.
Tal vez no...
Tal vez es mi espíritu.
Tal vez es mi sentir.
Tal vez digo muchas cosas sin sentido.
Tal vez tu travesía por el mundo te abrió los ojo.
Tal vez ya los habías abierto hacia mucho.
El vez no seas un navegante.
Tal vez estés ahora ignorando todo este lío.
Tal vez es mejor así.
Tal vez debería tomar yo la decisión.
Tal vez no lo haga, la verdad no me atrevo.
Tal vez deberías ser menos como lo has sido.
Tal vez yo debería dejar de esperar, la verdad ya no lo hago: no espero ya nada extraordinario ni simple, en realidad.
Tal vez debería de dormir un poco.
Tal vez debería dejar que las cosas sigan su curso.
Tal vez debería dejar de pensar en esto.
Tal vez... Debería verte.
Y, no lo se, quizá, tal vez, algún día será todo como esperaba que fuera.
No se, sólo lo creo.
Tal vez ...
viernes, 29 de agosto de 2014
Y a veces no se si es: blanco de paz o negro de enojo.
No digo que yo no sea alguien que no lo haga y que tampoco lo sienta,
y acepto que a veces solamente me da por no conocer al mundo por un rato,
y tambien reconozco que es incierto el sentimiento de la NADA en tu vida,
pero incluso alguien como yo, que no siempre sabe todo, se da cuenta de las cosas.
Y creo que el mantenerme en un constante estado de ignorancia, solo me confunde más.
Y si no me informan de los hechos recientes o los sucesos tempranos,
podré seguir en mi mar de ignorancia hasta que el sol me saque de la tempestad.
O un simple viento me arrime hacia la orilla, pues el sol es la verdad y claridad,
y un sopló viene siendo igual a un susurro de la verdad.
No soy alguien que recuerde todo. Hago mi esfuerzo por hacerlo,
y penetro las capas más gruesas de mis recuerdos olvidados para hacerlo,
pero mantenerme en la incógnita y el no saber que sucede,
me hunden más y más en mi mar de incomprensión.
Lo digo ante ustedes:
Si algún día algo de mi es mal interpretado,
es mejor que me lo vayan contando,
pues esta mente muy confusa,
se desgasta y más cuando uno la usa,
y se pierde,
más cuando uno no entiende.
lunes, 11 de agosto de 2014
¿Quién Soy? / Who Am I?
Soy un alma atrapada en un cuerpo.
Creo en los seres estelares y divinos.
Creo que la magia vive dentro de cada uno de nosotros:
algunos la llaman poderes, otros talentos,
algunos más alternativos la llaman energía y otros soñadores,
como yo, le decimos simplemente magia.
Creo en un Dios que a la vez es tres dioses.
Creo en hadas y en duendes,
creo en cosas misteriosas y en cosas muy realistas,
creo en que un día volveré a las estrellas y que todos estamos formados,
a partir de ellas.
Todos somos polvo viviente hecho de estrellas.
Este humano, es un cazador y también un soñador.
Ama leer y también escribir.
Se siente libre al contar sucesos que viven en su mente,
y se libera de sus muchos OTROS al sacarlos en las letras.
La música lo ayuda a viajar y al cantar puede volar,
o puede pelear, incluso puede crear...
Este humano sabe que no es alguien tan especial, sabe que no es extraordinario,
y solo trata de ser el mejor en lo que sus dioses le han dado.
Este soy yo, el Cazador de Estrellas, el Jägare Sjtärnor,
quien ante ustedes comparte su vida, sus gustos y lo que su cabeza revuelta,
pueda crear o imaginar.
/
I am a soul trapped in a body.
I believe in the stellar and divine beings.
I think the magic lives within each of us:
some call the powers, or talents,
some more alternatives, call it energy and other dreamers,
like me, just call that: magic.
I believe in a God who is both three gods.
I believe in fairies and elves,
believe in mysterious things and very realistic things,
I think that one day I will come back to the stars and that each of us are formed,
therefrom.
We are all made of living stardust.
This man is a hunter and a dreamer.
Loves to read and write.
He feel free to tell stories and events that live in his mind,
and released his many OTHERS, to leave them in the lyrics.
Music helps traveling and when he sing, he can fly,
or can fight, him can even create...
This man knows he is not someone special, he know that is not extraordinary,
and just try to be the best at what they gods have given him.
This is me, the Hunter Star, the Jägare Sjtärnor,
who before you share his life, his likes and waht his revolt mind,
can create or imagine.
miércoles, 2 de julio de 2014
No face, no fear.
I can feel it in my bones.
I can feel it in my ashes.
Near of my disaster,
soon, like a breaking dawn in the south.
The cold wind of the north told me once:
they come...
in the winter, they live...
in the snow, they wait...
in your death, they rise.
Fear can cover your soul, as a crust of ice,
fear can brake you will,
can make with you mind a lonely desert,
a white sea of nothing.
Fear can hurt you,
can stop you,
can kill you.
But in the shadows of the sorrow,
in the river of the tears,
where the fairies dance with the light of the moon,
where the elves play his music with the rise of the sun,
and where the mermaids sing at the sea,
the hope bright like a star in the sky
and her light shows you the face of your fear.
Your fear have not a face,
what the wind of the north said,
remains like an maleficent lie.
When you unmask your fears,
there is nothing can hurt you again.
When you fight with the sahdows, with the eternal night,
there is nothing can broke you.
When there is no face,
there is no fear.
miércoles, 25 de junio de 2014
Un Huargo del Norte.
Camino entre bosques cubiertos de hielo.
Senderos de nieve son mis carreteras y los abedules me hacen compañía.
El viento me cuenta secretos.
La tierra me habla en su antigua lengua. Me da consejos.
Los arboles danzan a mi alrededor, guardan silencio.
Me escuchan, meditan y luego me hablan.
A veces soy humano y como tal me mezclo entre los de mi clase.
Vivo, como, hablo, camino y veo como un humano.
Visto, calzo y actúo como uno de ellos.
Pertenezco a su manada y lo disfruto, pues la vida de humano esta llena de placeres.
Pero otras veces, cuando vago entre los bosques de más allá, bajo la luz de las estrellas y las auroras,
no soy más humano.
Mi piel se transforma, se vuelve menuda y peluda y mi visión se agudiza,
veo detalles que como humano no veo.
La luz brilla un poco más, mis oídos se vuelven grandes micrófonos que captan todo,
veo detalles que como humano no veo.
La luz brilla un poco más, mis oídos se vuelven grandes micrófonos que captan todo,
mi olfato capta hasta el más mínimo aroma en el aire.
Corro con libertad entre las coníferas y los abedules, entre tamarindos y grandes saúcos,
y la nieve me baña con su delicada caricia helada.
El viento se vuelve gélido.
El cielo se convierte en una gran cúpula negra manchada de destellos brillantes.
La tierra se vuelve dura y la sangre de mis venas corre como el agua de un río caudaloso por mi cuerpo.
Como humano, me siento cómodo entre más humanos.
Como huargo, busco la soledad de las montañas y el silencio de los bosques.
El canto del ruiseñor me reconforta y repiqueteo del carpintero me pone curioso.
Aullar me hace recordar mi otra parte.
Me hace recordar que no todo el tiempo puedo ser un huargo,
que debo volver a la monótona vida humana.
Me despido de los gélidos aires de invierno en el bosque de mi mente,
de las copas nevadas de las montañas de oriente,
de los lagos de aguas claras y cristalinas de los valles de Êrezdar,
del castillo del Abismo de Ophir,
el mar Neón de las costas frías de Odal Est.
Mi caminar se hace lento, respiro una vez más el aire puro,
platico una última vez con los árboles,
dejo que el viento me cuente un último secreto
y que la tierra me de un último consejo,
y entonces, solo entonces, avanzo hacia el tempano que me espera en medio del mar.
Dentro lleva una luz azul que me llama.
Mis ojos de un dorado quemado se dejan hipnotizar por aquel bello resplandor,
y en un arrebato suave, delicado y cálido,
dejo de ser un Huargo del Norte.
Despierto sobre una cama de lana y seda.
Me veo al espejo y en el veo el rostro de un desconocido.
Pero ese desconocido tiene mis ojos,
tiene mi boca y siente lo que yo siento.
Respira lo que yo respiro.
Huele lo que yo huelo.
Es lo que yo soy.
Pues ese desconocido soy yo mismo.
Un Huargo del Norte atrapado en el cuerpo de un Humano del Sur.
jueves, 5 de junio de 2014
Apareces en mis sueños.
Te he estado soñando, marinero del espacio,
y en mis sueños siempre sucede algo distinto.
Una vez fue una despedida, otra fue una bienvenida.
Ayer te soñé en un ambiente tan mundano y cotidiano,
estabas tu frente a mi y un salón escolar nos rodeaba.
Platicabas conmigo de algo que no recuerdo,
pero también me veías con una mirada seria y vacía, eso si que lo recuerdo.
Me contabas algo relevante, algo que debí haber conservado,
pero mi mente divagante me hizo olvidar aquella cosa relevante.
Al menos una cosa si recuerdo con claridad, y fueron tus ojos que albergaban un mar tempestuoso.
Eran tan grises y opacos como niebla temprana en el océano.
No se que tormenta guardabas en ellos y tampoco si esa tormenta era para mi,
o si esa tormenta era yo...
Rayos, nubes grises y el mar agitado se acunaban en tus ojos vacíos.
Te soñé y no se como descifrar ese sueño.
Advertencia. Llamado. Recuerdo. Echar de menos....
Sueño contigo y eso me dice dos cosas: o me estas llamando o me estas evitando.
Y el problema es que ambas son tan distintas y similares a la vez en mi cabeza.
miércoles, 4 de junio de 2014
Nadie sabe le por qué del amor.
Una vez leí en un libro que el amor es el misterio más enigmático del universo. No sabes por que lo sientes y llega tan de repente como las ráfagas tibias de verano. La pregunta del millón: ¿por qué?, viene siendo solo relleno a todo ese enigma. Si bien el amor empieza como un simple juego (o algo más curioso en ocasiones), el desenlace siempre termina siendo el mismo: cariño + confianza + ternura + conocimiento = AMOR.
No me preguntes por que lo siento, te daría una respuesta imparcial o mas seguramente, no te daría ninguna respuesta. Solo te miraría, con ojos ardientes y luego te besaría. Sería un beso cálido, tranquilo, tierno...
El amor es mi más grande enigma.
Nadie sabe el por que del amor.
Nadie sabe por que ama esto del otro o aquello de aquel. Nadie sabe por que una sonrisa, simplemente te hace sentir mejor. Nadie sabe por que las imperfecciones pasan a segundo plano y se vuelven invisibles. Solo queda lo verdaderamente importante: el alma. Nadie sabe por que al escuchar aquella voz chillona o gutural, el corazón empieza a saltar y a dar palmaditas como un niño alegre y curioso. Nadie sabe aquel "por qué".
No me preguntes por que te amo, por que no sabría decírtelo. Permíteme demostrarte, mejor. Permite a mi alma abrazar la tuya, viajar por el cosmos y perdernos en el. Ni tu ni yo sabemos cuando llegara la hora de nuestro final o la hora de nuestra despedida temporal...
Déjame amarte mientras pueda. Deja que mi perfume te cubra bajo un aura azul y plata. Se impregne en tu piel y te acompañe por la vida.
No preguntes por que te amo.
Solamente se que lo hago.
Carlos Duarte.
miércoles, 28 de mayo de 2014
El tic en tu sonrisa.
¿Qué me has hecho, mujer misteriosa?
¿Por qué con solo verte me siento feliz otra vez?
¿Es acaso ese tic en tu sonrisa?
Si, ese tic que se refleja como una sonrisa fugaz,
rápida y brillante,
veloz como una estrella fugaz,
con destellos de diamante.
Me miran tus ojos ahumados tras una cortina de luz plateada
y tus pestañas bañadas y con color rodeadas
las que me atrapan en un fuego que me abraza
y me hace estallar como carbón en brazas.
¿Qué me hace tu sonrisa veloz?
Es muy hermoso verla aparecer
y al mismo tiempo desaparecer,
rápida y suave como tu hermosa voz.
El tic en tu sonrisa,
bello reflejo incontrolado
como tu cabello alborotado,
que me hace sentir una fresca brisa
en mi piel en llamas,
cada vez que tu me tocas
o cada vez que tu me clamas,
o cada vez que me besas,
bajo un techo con estrellas
y una bóveda con galaxias,
tu tic reaparece en tu sonrisa:
sonrisa que me hace sentir una fresca brisa.
Estrella, mi adorada Estrella...
Jägare Stjärnor.
Estrella, mi adorada Estrella...
Jägare Stjärnor.
viernes, 23 de mayo de 2014
Perversión.
Acaricio con suavidad la sensación de calor dentro de mi ser,
es dulce y agradable al tacto.
Bajo mi piel pinchan miles de agujas finas y afiladas.
Mi piel parece estar borboteando con miles de burbujas diminutas.
Hiervo bajo la capa fina que me rodea los huesos y la carne.
Mi sangre mana de mi corazón con fuerza y velocidad.
Corre por mis venas y mi carne se inunda de ella.
Mis músculos se hinchan cada vez mas.
Mi parte favorita... esta creciendo.
Crece y se endurece.
La habitación huele a canela y a manzanas.
Hay un candelabro negro sobre un mueble frente a la cama.
El mueble es de ébano y por lo tanto, es igualmente negro.
Bajo este hay un banco tapizado en terciopelo plateado.
En la cama me espera una dama:
cabello negro y rebelde,
ojos de un profundo cafe rojizo, como la lava de un volcán,
piel ámbar y delicada como seda de Damasco,
su voz es viento catando en mis oídos,
su aliento es vapor abriendo mis poros,
néctar emana de su boca y placer con ella me provoca...
La cama esta bañada de luz tenue y el mar de seda negra que lo abraza,
brilla.
En las cuatro esquinas de la cama, hay cuatro postes barnizados.
El negro prevalece en la habitación.
Negro y plateado.
Ella me observa.
Sus labios rojos y carnosos me llaman.
Muerden algo en mi interior con fuerza y una nueva sensación nace:
siento deseo, un deseo que me quema.
La admiro y bajo la luz pobre, ella brilla.
Su rostro se esconde tras un antifaz del color de las estrellas,
sus manos se levantan como si me ofreciera algo en ellas,
y me sonríe al hacerlo.
Sus ojos me piden hacer algo con ellas.
No hay palabras en el aire, solo miradas.
Miradas que están ardiendo y calentando todo cada vez más.
En mis manos cuelgan un par de esposas de metal.
El metal refleja el brillo de las velas y las llamas diminutas bailan sobre su cromado.
Hace una mueca de dolor al sentir la presión del metal sobre su fina piel.
Pero esa mueca se convierte en pervertida sonrisa al soltar sus muñecas.
Doy un paso hacia atrás y la admiro.
Admiro la perfección de su cuerpo,
la firmeza en sus dotes,
el seductor detalle de las medias en sus piernas,
la bien trabajada manufactura en los detalles de su antifaz,
los destellos brillantes en las fibras de su cabellos,
la pintura roja que cubre sus labios...
Ella se acuesta y su cuerpo se estira sobre la seda.
Estoy más duro ahora y mi cuerpo solo demanda una cosa:
tomarla.
Y lo anhelo.
Lo deseo.
Lo quiero hacer.
Y después de retener tanto calor en mi, lo hago.
Con un dócil ademan y con una fluidez como la del agua,
mis pantalones descienden a un viaje por el sur.
La torre que ellos aprisionaban se muestra erguida y solida.
Mi dama me espera, aprisionada sobre la cama y deseando,
deseando-me.
La tomo de la cintura.
Esta sometida a mi.
Mis labios van recorriendo su cuerpo y van dejando besos húmedos.
Mis manos juegan en su piel, en sus firmes curvas y en su centro de placer...
Ella respira rápido y cortado y mis dedos invaden su boca.
Mis labios los suplantan y mi lengua se abraza con la suya.
La tomo del cabello y dejo ver su cuello.
Le susurro al oído: eres mía.
Zvezda...
E inicio mi recorrido de besos por su piel, de norte a sur.
Y es ahí, en el sur, donde todo explota.
Mis labios, mi lengua, mis dedos y la torre que aguarda por ser reclamada,
están turnando sus pases para ser entregados.
Ella me recibe de todas las formas.
Tomo sus manos esposadas y con un cinturon,
la ato a la cabecera de tubos de la cama.
Esta a mi merced.
La tomo de las caderas.
De la cintura.
Trepo sus montañas y recorro sus caminos.
Descubro los manantiales de sus entrañas.
Acaricio el cielo bajo su piel.
Golpeo con mis manos sus glúteos como si fueran tambores.
Creo una sinfonía de sonidos con el contacto de nuestros cuerpos.
Retuerzo el metal de su armadura y la destrozo.
Su armadura de quiebra como la cascara de un huevo.
La hago añicos y ella explota en mil pedazos bajo mi cuerpo,
y tan pronto como se desintegra, se vuelve a unir.
Y una danza exuberante y deliciosa nos rodea.
Bailamos al ritmo del vaivén.
Un vaivén enérgico y rudo.
Duro.
Supernova que me abraza, la abraza a ella y nos incendia.
Nos fulmina y nos hace gritar y volvernos cenizas.
Y como aves fénix, renacemos del polvo de nuestro placer.
Ella me observa tras el antifaz.
Yo la admiro mientras mi frente empapada derrama gotas gruesas de sudor.
El aire es pesado y el aroma a canela y manzanas casi se pierde.
Las velas se han consumido y solo hay un charco cristalino de parafina bajo el candelabro.
Poco a poco se va volviendo blanco como la luna.
Las sabanas de seda negra, ahora son un mar destrozado y comprimido bajo nosotros.
Ella me observa de nuevo.
Yo la tomo de sus manos y la libero de su castigo.
Un beso suave y cálido alberga mis labios en los suyos.
Mis manos y mis brazos buscan su cuerpo.
Sus manos me guían a través de su cintura.
Mis palmas se acoplan en sus senos.
Y mis caderas y entrepierna encajan bajo su espalda.
El cielo comienza a aclarar.
La noche concluye y la hora oscura empieza a decir adiós.
Mi dama me pide que duerma con ella.
Y bajo el sueño de Morfeo,
ambos viajamos a la tierra de fantasía de los dioses.
En ella somos seres divinos:
mi dama es una Estrella.
Y yo soy su Cazador.
Carlos Duarte.
jueves, 22 de mayo de 2014
¿A dónde vas ángel misterioso?
Esta bien, lo admito: no soy del todo puro.
Tal vez mantenga la luz, la chispa dentro de mi alma,
pero es natural que incluso resguarde algo de oscuridad.
El decir que soy del todo blanco y sin mancha,
sería una gran mentira y no tendría justificación
a tal afirmación.
El ángel misterioso, mi lado menos conocido,
revolotea como polilla nocturna dentro de mi mente.
No, no es malo. Tampoco es alguien del todo blanco.
Es más bien gris, por que tampoco es negro.
Es aquella parte de mi que hace lo que mi mundana naturaleza demanda,
es aquella parte de mi que viaja y se deja llevar.
No tiene prejuicios. Tampoco tiene incertidumbres.
Sabe lo que es y por que así él es.
A diferencia de mi ángel dorado, el cual me conoce aún mejor,
mi ángel misterioso es un susurro de mi propio trasfondo.
Vive en mi y yo vivo con él.
¿A dónde vas hoy, ángel misterioso?
Trata de escapar, tal ves me quiere dejar.
Tal ves no. No lo se.
¿A dónde se dirige?
Vuela alto y luego cae en picada.
Me toma de la barbilla, me mira con sus ojos blancos,
sonríe y su sonrisa es del color del humo.
Me toca y su tacto es gélido.
Heladas son sus manos.
Sus alas son un par de enormes formas con plumas moteadas.
Transmiten hielo en el aire y calor a la vez.
Mi ángel misterioso viaja en la noche y regresa en el día.
Ahí va, traspasando los cielos,
encontrándose con mi ángel dorado.
Ambos son la dualidad de mi alma.
Carlos Duarte.
martes, 29 de abril de 2014
Notas musicales.
Solo tengo polvo en mis huesos.
Hay carbón en mis manos y cenizas en mi cabello.
Silencio. Mi alrededor esta en silencio.
Mi habitación está obscura.
Hay carbón en mis manos.
Hay polvo en mis huesos.
Cenizas en mi boca.
La felicidad se ha vuelto cenizas, y me ahoga la agonía.
Trato de gritar, intento cantar.
Pero no sale nada de mi garganta...
Nada más que silencio.
Enciendo la luz y me lastima los ojos.
La apago.
En la ventana se filtra un resplandor.
La luz es tenue, como la luz plateada de la luna.
Al caminar hacia la ventana, algo choca con mi píe.
Es algo de madera, mediano en consistencia.
Tiene cuerdas y un cuello largo.
Junto a eso, hay una vara que tiene más cuerdas.
Recojo el objeto y lo llevo a la luz: es un violín.
Pero yo no se tocar violines.
Acaricio las cuerdas con los dedos y las mancho.
Tomo el arco con mis manos y lo ensucio.
Todo se contamina con mi tacto.
Retrocedo, no puedo seguir estropeando esto.
Camino hacia atrás: uno, dos, tres pasos y chocó con algo más.
Mis manos tocan algo que se hunde al tacto y un sonido rasga el silencio.
Un sonido agudo y otro grave; y me espanto.
Volteo de improvisto, rápido y miro lo que hay detrás mío.
Es un piano, uno grande y color blanco.
La ventana esta completamente abierta
y la luz lucha contra la obscuridad dentro de mi habitación.
Delante del piano hay un banco pequeño. Tiene polvo, mucho polvo.
Me siento en él y pongo mis manos sobres las teclas.
Otra vez, vuelvo a manchar las cosas con mis dedos,
y una huella digital queda pegada en la tecla.
Los surcos negros van dejando huellas conforme toco las teclas.
Pero es inútil, por que tampoco se toar el piano.
No se hacer nada de esto.
Mis dones son inútiles con ellos.
Y en medio de mi mediocridad, lloro.
Lloro en silencio.
Mi garganta trata de sacar mi llanto con esfuerzo. No lo logra.
Mis ojos parecen cataratas y la sal de mis lagrimas me quema las mejillas.
Trato de ser fuerte, pero incluso Aquiles tenía un talón débil.
Me desplomo sobre el piano y lo empapo.
Escucho mi respiración.
Las cenizas en mi boca se sienten secas.
La lagrimas en mis ojos queman.
Queman y su ácido me deja ciego.
Mis manos tratan de parar mi llanto y presionan mi cara.
Es un tanto estúpido tratar de impedir que salgan,
pues llevan eras enteras tratando de hacerlo y no se detendrán.
No es hasta que escucho un sonido chirriante, pero hermoso,
que mi llanto se detiene.
Aquél ácido deja de salir y los ojos me arden.
Hay un flujo que me gotea de la nariz.
Hay manchas en mi cara y parece que ríos de negrura rasgaron mi rostro.
La luz se ve opaca en mis ojos mojados, pero logro verlo:
en la ventana, sobre una silueta azul, el violín esta cantando.
Hay alguien, alguien idéntico a mi en imagen, pero diferente en realidad.
Aquel ser que brilla con una luz azul, discierne de la luz de la luna.
Y el violín en sus hombros me hace querer llorar de nuevo,
pero no por tristeza, si no de alegría.
Me hace reír y me devuelve la sonrisa.
Hace una reverencia, con el violín en manos, y sigue tocando.
Me levanto y el desaparece.
El violín se queda flotando, y sigue tocando.
Es mágico y veo mariposas azules volar ahí donde el violín flota.
Las cenizas en mi boca se comienzan a deshacer.
Siento que pronto podré gritar. Podré cantar.
Y de imprevisto, el piano comienza a sonar y volteo:
aquel gemelo mío, ahora esta sentado y con las teclas en la mano.
Sus dedos fluyen como el agua en un río y las notas musicales salen del piano,
como alegres surcos rectos y curvos desde la caja musical.
También hay mariposas, pero estas son negras, y vuelan ahí donde las notas
explotan con energía.
Mis ojos ya no arden.
Mi boca ya no se siente seca.
Mi garganta se ha deshecho de su cárcel y siento deseos de cantar.
Un sin fin de nota musicales comienzan a salir, como vómito,
de mi boca fresca.
Huelen a hierbas y a menta.
Y mi canto, junto con los instrumentos, rompen el silencio.
Yo, mi otro yo y la música iluminamos mi habitación
y las Notas Musicales,
fluyen con emoción.
Mis ojos parecen cataratas y la sal de mis lagrimas me quema las mejillas.
Trato de ser fuerte, pero incluso Aquiles tenía un talón débil.
Me desplomo sobre el piano y lo empapo.
Escucho mi respiración.
Las cenizas en mi boca se sienten secas.
La lagrimas en mis ojos queman.
Queman y su ácido me deja ciego.
Mis manos tratan de parar mi llanto y presionan mi cara.
Es un tanto estúpido tratar de impedir que salgan,
pues llevan eras enteras tratando de hacerlo y no se detendrán.
No es hasta que escucho un sonido chirriante, pero hermoso,
que mi llanto se detiene.
Aquél ácido deja de salir y los ojos me arden.
Hay un flujo que me gotea de la nariz.
Hay manchas en mi cara y parece que ríos de negrura rasgaron mi rostro.
La luz se ve opaca en mis ojos mojados, pero logro verlo:
en la ventana, sobre una silueta azul, el violín esta cantando.
Hay alguien, alguien idéntico a mi en imagen, pero diferente en realidad.
Aquel ser que brilla con una luz azul, discierne de la luz de la luna.
Y el violín en sus hombros me hace querer llorar de nuevo,
pero no por tristeza, si no de alegría.
Me hace reír y me devuelve la sonrisa.
Hace una reverencia, con el violín en manos, y sigue tocando.
Me levanto y el desaparece.
El violín se queda flotando, y sigue tocando.
Es mágico y veo mariposas azules volar ahí donde el violín flota.
Las cenizas en mi boca se comienzan a deshacer.
Siento que pronto podré gritar. Podré cantar.
Y de imprevisto, el piano comienza a sonar y volteo:
aquel gemelo mío, ahora esta sentado y con las teclas en la mano.
Sus dedos fluyen como el agua en un río y las notas musicales salen del piano,
como alegres surcos rectos y curvos desde la caja musical.
También hay mariposas, pero estas son negras, y vuelan ahí donde las notas
explotan con energía.
Mis ojos ya no arden.
Mi boca ya no se siente seca.
Mi garganta se ha deshecho de su cárcel y siento deseos de cantar.
Un sin fin de nota musicales comienzan a salir, como vómito,
de mi boca fresca.
Huelen a hierbas y a menta.
Y mi canto, junto con los instrumentos, rompen el silencio.
Yo, mi otro yo y la música iluminamos mi habitación
y las Notas Musicales,
fluyen con emoción.
lunes, 21 de abril de 2014
El Extraño.
Sucede que, dentro del mar que me abruma la cabeza
naufraga un ser extraño.
No es especial, no tiene nada de interesante.
Se puede decir que es aburrido, de hecho lo es y bastante.
Aveces llora ríos, otras veces grita risas.
Una veces menos constantes habla y casi todo el tiempo esta callado.
Ese ser, aquel extraño, es muy distinto a lo que yo soy.
Y es tan idéntico, tan similar a lo que de verdad soy.
Ese ser soy yo, en una de las siete caras de mi alma.
A ese ser lo cubre un mar inmenso, y siempre una ola lo acecha.
A ese ser se le ha dado una pluma blanca y usa el mar como tinta,
pues el mar es negro.
El cielo es igual negro, pero curiosamente todo lo que en el se ha escrito,
brilla como estrellas.
Escribe y sus letras son estrellas.
Ese ser es romántico, es atento, es cordial, es alegre, es mas feliz.
Y a la vez es serio, es callado, es melancólico, y a veces parece muy triste.
Casi siempre esta solo y le gusta su soledad.
Pero últimamente, algo ha desequilibrado su entorno y su mar,
su océano de tinta negra y brillante,
se ha alborotado con la presencia de alguien mas.
No es perfecto. Yo en si no soy perfecto.
Al igual que el, tengo miedo a muchas cosas,
cosas que los demás dirían que son absurdas.
Pero les temo. Les temo tanto, que no me arriesgo.
Mi mayor miedo es el olvido.
El pasar desapercibido.
Es terminar algo que no quiero.
Los finales.
Y aquel ser que navega mi universo, también teme a los finales.
Tal vez de el manifiesto todo esto, tal vez no soy yo el que hable ahora.
Tal vez el es quien hable ahora.
No quiero sonar arrogante, ni tampoco altanero,
no quiero que confunda esto y que piensen que no se que quiero.
Si se lo que quiero y lo que "quiero", lo tengo ahora.
No busco nada mas, pues lo que ahora tengo me es suficiente.
Lo que ahora esta conmigo, me llena.
Llena un espacio en mi que mucho tiempo permaneció vacío.
Algo que hace eco en mi ser, en mi cuerpo y en mi mente.
No vean mal a aquel caballero de la balsa,
el es solo un reflejo de lo que soy.
El, en si, soy yo y yo soy el.
Somos nosotros y nosotros somos uno.
Aquel ser, caballero, de aquella balsa en medio del mar,
no dejara su bote.
Aquel caballero, ser, en el mar,
ama una estrella.
Pero tanto ese ser, como este caballero, tienen miedo a perderla...
A perderla para siempre: como amante y como amiga.
Aquel caballero, como este ser, temen a un final,
un final sin felicidad y con la sonrisa de la soledad.
Tanto ese Extraño como este Caballero,
aman a una estrella, pero temen a perderla en medio del espacio.
☍
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